Comienzan 1993 con el mayor triunfo al que puede aspirar un artista chileno: el primer lugar en el Festival Internacional de Viña del Mar con la canción “Canto del Agua”. Firman contrato con Polygram Chile y editan su segundo disco, que lleva por título el nombre de la canción triunfadora de Viña del Mar. Mercedes Sosa se interesa en el trabajo del grupo, y traban amistad con cantores tan importantes como Víctor Heredia, León Giecco y Víctor Manuel.
En noviembre del 93, viajan a Brasil para representar a Chile en el 11º Musicanto Sul Americano de Nativismo, logrando con su canción, “Amerindia”, el 2º lugar y el Premio a la Canción más Popular. Amerindia, se transformaría con el tiempo, en una de las canciones más importantes del certamen brasilero, siendo incluida, recientemente, en una disco antológico.
En el verano de 1994, conocen a Vicente Feliú, cantautor perteneciente a la Nueva Trova Cubana, con el que proyectan trabajos en conjunto y cultivan una gran amistad. En marzo del mismo año, obtienen el segundo lugar en la Vendimia de Molina con “Lamento de Aymara y Llama”, y el primer lugar en el festival Palestino con “Todavía”, y luego de una gira por el centro y sur del país, retornan como show al Musicanto, compartiendo escenario con la destacada agrupación brasilera Olodum.
Olmué los vuelve a recibir en enero del 95, recibiendo los elogios y el apadrinamiento musical de uno de los grupos más importantes del país: Inti Illimani. En julio, reciben una de los honores más grandes de su carrera musical, ya que son invitados por Mercedes Sosa a cantar junto a ella en el marco de la celebración de sus treinta años de carrera artística. A fines de año retornan a Brasil, obteniendo el primer lugar del género internacional del Musicanto con “Santiago”, de Magdalena Mathei. Retornan a Chile para ganar el tercer lugar del festival de Maipú con “Al Sur de la Esperanza”.